Revista de Gastroenterología de México Revista de Gastroenterología de México
Rev Gastroenterol Mex 2009;74:144-8 - Vol. 74 Núm.2
Guías clínicas de diagnóstico y tratamiento de la enfermedad por úlcera péptica. Generalidades
Gastroenterology diagnosis and treatment guidelines of peptic ulcer disease. General approach
Ricardo Raña Garibaya, Ricardo Raña Garibayb, María de los Ángeles Villanueva Carretoc, José Manuel Avendaño Reyesc, José Ramón Nogueira de Rojasc, Rafael Rogelio Jiménez Córdobac
a Coordinador general
b Coordinador
c Participante

Coordinador general: Dr. Ricardo Raña Garibay

Coordinador: Dr. Ricardo Raña Garibay

Participantes: Dra. María de los Ángeles Villanueva Carreto, Dr. José Manuel Avendaño Reyes, Dr. José Ramón Nogueira de Rojas, Dr. Rafael Rogelio Jiménez Córdoba

Definición de enfermedad por úlcera péptica

¿Cómo se define la enfermedad por úlcera péptica?

Es una enfermedad crónica del tubo digestivo caracterizada por remisiones y exacerbaciones cuya lesión se manifiesta por daño necrótico de la mucosa que se extiende más allá de la muscularis mucosae, produciendo una lesión excavada secundaria a la acción de la pepsina y el ácido clorhídrico. A las lesiones más superficiales se les denomina erosiones.

¿Cuál es la etiología de la enfermedad por úlcera péptica?

La enfermedad por úlcera péptica (EUP) tiene múltiples causas, entre las cuales se encuentran: infecciosas, neoplásicas y estados de hipersecreción. La Imagen 1 muestra las principales causas de UP.1

imagen 1. posibles mecanismos de ulcerogénesis asociados a la infección por helicobacter pylori

Imagen 1. Posibles mecanismos de ulcerogénesis asociados a la infección por Helicobacter pylori

Epidemiología

¿Cuál es la frecuencia de la enfermedad por úlcera péptica?

La UP ocurre con casi la misma frecuencia en los países orientales y en los occidentales, pero ambas regiones muestran diferencias epidemiológicas interesantes. En los países orientales la incidencia de la UP ha mostrado un descenso rápido en los últimos 30 años, mientras que en los occidentales el descenso en la incidencia sólo ha sido evidente en la última década. Por otra parte, con respecto a la frecuencia de úlceras por género, en Occidente la prevalencia es comparable en ambos sexos, mientras que en Oriente la úlcera es más común en los hombres que en las mujeres con una relación 3:1.2,3

En Estados Unidos se calcula que 4 millones de personas tienen UP duodenal o gástrica y se diagnostican 350,000 nuevos casos cada año.4 Aproximadamente, 490,000 pacientes son hospitalizados anualmente y casi 3700 personas pierden la vida por causa de la EUP.5 Las úlceras duodenales son diagnosticadas 4 veces más frecuentemente que las gástricas. En la actualidad, la UP se asocia con presencia de Helicobacter pylori (Hp) en 50-70% de los casos y con ingesta de AINE en 24% de los casos.1,6 A lo largo de las últimas dos décadas se ha presentado un descenso en el número de hospitalizaciones y en la mortalidad asociada a úlcera péptica.4,5,7

En México, un estudio de escrutinio en población abierta mostró una frecuencia global de infección por Hp del 66%, observando que esta frecuencia se fue incrementando a medida que aumenta la edad de las personas.8 Bosques y colaboradores, reportan una prevalencia de 67.8% de Hp en pacientes con sintomatología ácido-péptica enviados a estudio endoscópico.9 La prevalencia de Hp reportada en pacientes con UP es de 58.3%.10 En otro estudio mexicano se reportó que la prevalencia de la infección por Hp en pacientes con úlceras hemorrágicas es menor que la prevalencia de Hp en pacientes con UP no sangrante.11 La Secretaría de Salud informó en el año de 2005 que la UP ocupa el 15o. lugar como causa de mortalidad en individuos mayores de 65 años, con un total de 2209 defunciones (0.8%), cifra que no varió en el periodo del 2000-2005.12

A pesar de que en las últimas décadas se ha reducido la incidencia de la EUP, la presencia de las complicaciones no ha cambiado significativamente. Mientras que la reducción en la prevalencia de Hp ha condicionado una menor tasa de complicaciones en los jóvenes, se ha registrado un incremento en el uso de AINE en ancianos con el consecuente aumento en la tasa de complicaciones en este grupo de edad. Como resultado, las complicaciones se encuentran en aumento en los pacientes ancianos y han disminuido en los individuos jóvenes.3,13

Mecanismos fisiopatológicos y su importancia en la enfermedad por úlcera péptica

¿Cuál es el papel del ácido y la pepsina en la úlcera péptica?

El mecanismo fisiopatológico básico es el desequilibrio entre los factores protectores y agresores de la mucosa gastroduodenal. Los factores protectores son el moco gástrico, la secreción de bicarbonato, las uniones apretadas entre células y la microvasculatura de la submucosa. Los factores agresores son el ácido y la pepsina, por lo que sigue teniendo vigencia el principio de Schwartz: "si no hay ácido, no hay úlcera". En pacientes con úlcera duodenal existe un aumento en la masa de células parietales en la mucosa gástrica a diferencia de los sujetos controles, lo que resulta en un aumento de la cantidad de ácido clorhídrico tanto basal como después del estímulo con pentagastrina e histamina. También existe un aumento en la secreción nocturna de ácido, independientemente del agente causal que se sospeche.14

Nivel de evidencia IV

¿Qué papel juega el Helicobacter pylori?

El Hp favorece la formación de úlceras al alterar diversos aspectos de la fisiología gastrointestinal:

a) Aumenta la secreción gástrica del ácido clorhídrico

La infección crónica por Hp aumenta la secreción gástrica de ácido clorhídrico (HCl) tanto basal como la secreción estimulada por pentagastrina. La presencia de Hp disminuye la producción de somatostatina por parte de las células D antrales. Debido a que la somatostatina es un potente inhibidor de la síntesis y liberación de gastrina, su disminución se traduce en un estado de hipergastrinemia. Además, la hipergastrinemia tiene efectos tróficos, aumentando la población de células parietales gástricas. Ambos factores llevan a un aumento en la secreción de ácido.6

b) Favorece la metaplasia gástrica

En respuesta a la exposición excesiva al ácido, la mucosa duodenal sufre transformación a metaplasia gástrica. Dicha metaplasia es más susceptible a la lesión por ácido y facilita la colonización duodenal por Hp, incrementando hasta 50 veces la posibilidad de desarrollo de una úlcera.6

c) Estimula la respuesta inmune del huésped

El Hp estimula la respuesta inmune a través de la producción de citocinas IL-1, IL-6, IL-8 y factor de necrosis tumoral alfa (FNT-α). La presencia de Hp también estimula la respuesta inmune celular por linfocitos B, aumentando la producción de inmunoglobulinas (IgG e IgA). Este estímulo crónico sobre linfocitos B puede favorecer la aparición de linfoma tipo MALT.6

d) Reduce la efectividad de los mecanismos de defensa de la mucosa gastroduodenal

La bacteria disminuye los niveles del factor de crecimiento epidérmico (EGF) y del factor alfa-transformador del crecimiento (TGF-alfa). Ambos factores son potentes inhibidores de la secreción ácida y promueven el crecimiento, regeneración y protección de la mucosa. También se observa disminución de los niveles de bicarbonato y la degradación de la glicoproteína del moco.6 En la fisiopatología de la UP asociada a Hp no solamente intervienen factores propios de la bacteria, sino también factores propios del huésped. Se sugiere que algunos factores genéticos pueden determinar la susceptibilidad de la célula parietal haciéndola más sensible al daño.

En la Tabla 1 se muestran los posibles mecanismos de ulcerogénesis por la infección de Hp.6

tabla 1. etiología de las úlceras pépticas

Nivel de evidencia II

¿Cuál es el papel de los antiinflamatorios no esteroideos y cuáles son los factores de riesgo para el desarrollo de úlcera péptica?

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE) inhiben la síntesis de prostaglandinas, reducen en el flujo sanguíneo submucoso produciendo isquemia local, alteran la proliferación epitelial, disminuyen la producción de bicarbonato, generan un defecto en la calidad del moco gástrico e incrementan la producción de ácido.15 El daño por AINE puede presentarse de manera aguda en todo paciente que utilice ácido acetilsalicílico o cualquier otro antiinflamatorio. El uso agudo o crónico de estos fármacos puede generar úlcera gástrica o duodenal, así como complicaciones de las mismas como son perforación, sangrado o estenosis del tubo digestivo.16

Las lesiones producidas por AINE pueden causar síntomas o no. Un estudio demostró que una complicación potencialmente letal fue el primer dato de UP en 58.4% de pacientes consumidores de AINE. La UP asintomática es más frecuente en ancianos que en pacientes jóvenes.17,18

Nivel de evidencia II

En el desarrollo de lesiones gastrointestinales asociadas al uso de AINE, intervienen factores propios del fármaco, así como factores del paciente. En la Tabla 2 se exponen los factores que incrementan el riesgo de presentar complicaciones en aparato digestivo por el empleo de estos fármacos.19

tabla 2. factores de riesgo para aine y patología de tubo digestivo

Nivel de evidencia I

¿Cuál es la importancia de la dieta y el estrés psicológico?

La ingesta de irritantes puede tener relación con la intensidad de los síntomas, pero no existe evidencia de que este factor participe en la etiopatogenia de la UP.

Por otra parte, el estrés psicológico influye en la percepción de los síntomas e incrementa la intensidad de los mismos. Se sabe que la EUP es capaz de generar síntomas como ansiedad y neuroticismo.20

Nivel de evidencia IV

¿Qué otros mecanismos fisiopatológicos participan en la enfermedad por úlcera péptica?

Existen otros mecanismos fisiopatológicos, que pueden participar en la génesis de la UP. Entre ellos destaca la alteración vascular submucosa, la cual genera vasoconstricción e isquemia de la mucosa, disminuyendo así la resistencia natural de la misma. Un ejemplo de ello son las úlceras que se presentan en enfermos en terapia intensiva (úlceras de Curling y de Cushing). Los cambios isquémicos de la mucosa, también se observan en consumidores de cocaína, la cual produce ulceraciones por vasoconstricción intensa.21

Nivel de evidencia III

¿Qué es una úlcera idiopática?

Se llama úlcera idiopática a aquella lesión ulcerosa en la que no se ha documentado infección por Hp ni ingesta de AINE. La frecuencia de este tipo de úlcera ha aumentado en los países desarrollados, pero su verdadera frecuencia es desconocida porque depende de la acuciosidad con la que se busque la bacteria y se investigue la ingesta de AINE. Las causas más frecuentes de úlcera idiopática son infección oculta de Hp, ingesta no reconocida de AINE u otros medicamentos ulcerogénicos, enfermedad de Crohn, neoplasias (en particular linfoma), leucemia granulocítica crónica, leucemia basofílica aguda, infección por Helicobacter heilmannii u otras infecciones, enfermos en estado crítico, úlcera de Cameron, mastocitosis sistémica y estados de hipersecreción gástrica.22

Nivel de evidencia I

Enfermedad por úlcera péptica y cáncer gástrico

¿Cuál es la relación entre la enfermedad por úlcera péptica y cáncer gástrico?

El riesgo de cáncer en los pacientes con úlcera gástrica se ha estimado en 2%. La úlcera duodenal no se asocia a incremento en el riesgo de cáncer.23

Nivel de evidencia III

Complicaciones de la enfermedad por úlcera péptica

¿Ha cambiado la epidemiología de las complicaciones de la enfermedad por úlcera péptica?

Las principales complicaciones son hemorragia, perforación, penetración y obstrucción. La frecuencia de las complicaciones se estima en 1 a 2% por paciente con úlcera por año de seguimiento. En una guía Española,24 se estima que 15% de las úlceras gástricas y hasta 25-50% de las úlceras duodenales penetran en órganos vecinos como páncreas, vía biliar, hígado, epiplón gastrohepático y mesocolon. Las úlceras gigantes y del canal pilórico están asociadas a una mayor tasa de complicaciones. Las enfermedades concomitantes incrementan la mortalidad en el enfermo con UP complicada. La infección por Hp y la ingesta de AINE son factores de riesgo asociados a la mayoría de complicaciones.

Nivel de evidencia I

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