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DOI: 10.1016/j.rgmx.2018.02.014
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Prevalencia de los trastornos funcionales digestivos entre los adolescentes de Buenos Aires, Argentina
Prevalence of functional gastrointestinal disorders among adolescents in Buenos Aires, Argentina
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L.G. Nelissena,
Autor para correspondencia
L.G.Nelissen@amc.uva.nl

Autor para correspondencia. Academic Medical Centre, Amsterdam, The Netherlands. Jan Evertsenstraat 120, 1056EJ Amsterdam. Teléfono:+31 6 1377 1117.
, I.J.N. Koppena, F.R. Follettb, C. Boggio-Marzetc, M. Sapsd, K. Garzone, M.A. Benningaa
a Departamento de Gastroenterología Pediátrica y Nutrición, Emma Children's, Hospital, Centro Médico Académico, Ámsterdam, Holanda
b Departamento de Gastroenterología Pediátrica y Nutrición, Hospital Universitario Austral, Pilar, Buenos Aires, Argentina
c Departamento de Gastroenterología Pediátrica y Nutrición, Hospital Pirovano, Buenos Aires, Argentina
d División de Gastroenterología Pediátrica, Hepatología y Nutritción, Nationwide Children's Hospital, Columbus, Ohio, Estados Unidos
e Charles E. Schmidt Facultad de Medicina, Florida Atlantic University, Boca Ratón, FL, Estados Unidos
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Recibido 14 septiembre 2017, Aceptado 08 febrero 2018
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Estadísticas
Figuras (1)
Tablas (3)
Tabla 1. Prevalencia de los TFD
Tabla 2. Comparación de características entre niños con y sin TFD
Tabla 3. Comparación de tasas de prevalencia con estudios similares
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Resumen
Introducción y objetivos

La prevalencia de los trastornos funcionales digestivos (TFD) en niños y adolescentes argentinos no ha sido estudiada aun. El objetivo fue determinar la prevalencia de los TFD entre niños y adolescentes argentinos utilizando los criterios de diagnóstico de Roma III.

Materiales y métodos

Se incluyó a un total de 483 niños de entre 12 y 18 años de edad, reclutados de 3 escuelas privadas y 3 escuelas públicas. Cada niño completó el Cuestionario Pediátrico de Síntomas Gastrointestinales-Roma III en su versión en español, el cual es un instrumento adecuado para esa edad y que ha sido previamente validado para diagnosticar los TFD de acuerdo a los criterios de Roma III. También se obtuvieron datos sociodemográficos (edad, sexo, tipo de escuela, estructura y tamaño de la familia, historia familiar de enfermedades gastrointestinales) y datos sobre eventos estresantes de la vida.

Resultados

La edad promedio de la población estudiada fue de 15 años de edad (desviación estándar de 1.74, rango de 12-18, el 52.8% varones). Doscientos veintinueve de los 483 niños (47.4%) fueron estudiantes de escuelas privadas y 254 (52.6%) de escuelas públicas. En total, 82 niños fueron diagnosticados con un TFD de acuerdo a los criterios de Roma III. La migraña abdominal fue el diagnóstico más común (16.4%), seguido del síndrome de intestino irritable (7%), estreñimiento funcional (6.4%), y aerofagia (5.6%). Los TFD fueron significativamente más frecuentes en niñas que en niños (22.4 vs. 12.2%, p=0.0032). Con relación al tipo de escuela, el porcentaje de los TFD fue mayor en los niños de escuelas privadas que en los de escuelas públicas (20.5 vs. 13.8%, p=0.0499), con diferencia estadísticamente significativa.

Conclusión

Los TFD son comunes entre los niños y adolescentes argentinos.

Palabras clave:
Adolescentes
Argentina
Niños
TFD
Prevalencia
Abstract
Introduction and aims

The prevalence of functional gastrointestinal disorders (FGIDs) in Argentinean children and adolescents has not yet been studied. Our aim was to determine the prevalence of FGIDs among children and adolescents in Argentina using the Rome III diagnostic criteria.

Materials and methods

A total of 483 children, 12-18 years of age, from 3 private schools and 3 public schools, were included in the study. Each child completed the Spanish version of the Questionnaire on Pediatric Gastrointestinal Symptoms-Rome III), which is an age-appropriate and previously validated instrument for diagnosing FGIDs according to the Rome III criteria. Sociodemographic data (age, sex, type of school, family structure and size, family history of gastrointestinal disorders) and data on stressful life events were also obtained.

Results

The mean age of the population studied was 15 years (standard deviation 1.74, range 12-18, 52.8% boys). Of the respondents, 229 children (47.4%) attended private school and 254 children (52.6%) attended public school. In total, 82 children (17.0%) were diagnosed with an FGID, according to the Rome III criteria. Abdominal migraine (16.4%) was the most common diagnosis, followed by irritable bowel syndrome (7.0%), functional constipation (6.4%), and aerophagia (5.6%). Girls suffered significantly more from FGIDs than boys (22.4 vs. 12.2%, P=.0032). Children attending private school had significantly more FGIDs than children in public schools (20.5 vs. 13.8%, P=.0499).

Conclusion

FGIDs are common among Argentinean children and adolescents.

Keywords:
Adolescents
Argentina
Children
FGIDs
Prevalence
Texto Completo
Introducción y objetivos

Los trastornos funcionales digestivos (TFD) son comunes en los niños de todo el mundo y se caracterizan por la ausencia de anormalidades estructurales, infecciosas, inflamatorias o bioquímicas subyacentes1,2. Los síntomas relacionados con los TFD son a menudo crónicos, recurrentes, y frecuentemente incapacitantes, lo que lleva a una disminución de la salud y a discapacidades funcionales, tales como la perturbación del sueño, ausentismo escolar, bajo rendimiento escolar y dificultades de desarrollo social3–5. Además, se ha reportado que de forma concomitante y con frecuencia ocurren trastornos psicológicos como el trastorno de ansiedad y el trastorno depresivo, tanto en niños como en adultos con TFD6.

Los TFD se diagnostican de acuerdo a los criterios de Roma y estos criterios basados en la sintomatología fueron creados por un grupo de expertos en el campo de la gastroenterología pediátrica, basados en la evidencia disponible y en un proceso de consenso1. Desde el año 2006, los criterios de Roma III se han utilizado con este propósito7 y fueron actualizados en el 2016 como criterios de Roma IV8.

Actualmente se considera a la patogenia de los TFD a partir de un modelo biopsicosocial, el cual asocia la expresión clínica de los TFD con los determinantes genéticos y fisiológicos, los cuales a su vez son influenciados por factores socioculturales, ambientales y psicológicos7. Los factores predisponentes a los TFD relacionados con dolor abdominal incluyen variaciones genéticas, estrés psicológico, maltrato infantil, e infecciones gastrointestinales3. Las expresiones de los TFD pueden variar, dependiendo de la susceptibilidad individual al estrés, las condiciones psicológicas y las habilidades de afrontamiento, similar a otros factores predisponentes (fig. 1).

Figura 1.
(0,26MB).

Fisiopatología de los TFD.

La prevalencia reportada de los TFD de acuerdo con los criterios de Roma III, varía entre el 13.9 y el 23.1% en niños y adolescentes9–11. En niños, los TFD más comunes son el síndrome de intestino irritable (SII) y el estreñimiento funcional, con tasas de prevalencia mundiales entre el 2.8-25.7% y el 0.7-29.6% respectivamente12,13. Estos datos indican que los TFD son comunes en todo el mundo, pero la prevalencia puede variar entre razas, culturas y áreas geográficas7. Aparte de las diferencias ambientales y culturales, Argentina tiene un origen étnico diferente en comparación con otros países sudamericanos. Mientras que la mayoría de los argentinos son de ascendencia europea colonial, las poblaciones de otros países sudamericanos continentales tienen una predominancia de antepasados mulatos y mestizos. Uruguay y Chile son excepciones, con poblaciones más mezcladas. Considerando estas distinciones, Argentina podría tener una tasa de prevalencia de TFD diferente en comparación con la de otros países de la región.

Para mejorar el conocimiento, diagnóstico y tratamientos de los TFD es necesario comprender aquellas diferencias regionales de prevalencia e identificar los factores subyacentes que son potencialmente responsables de ellas. Así, el objetivo del presente estudio fue evaluar la prevalencia de TFD entre los niños y adolescentes argentinos. Como un objetivo secundario investigamos la asociación entre los TFD y los estresores de vida personales y socioeconómicos.

Materiales y métodos

Realizamos un estudio transversal de encuesta para evaluar la prevalencia de TFD en adolescentes argentinos, de acuerdo con los criterios de Roma III. Se obtuvieron datos de escuelas preparatorias entre julio y septiembre del 2015 en la provincia de Buenos Aires, Argentina. Esta provincia es la de mayor densidad de población en el país y es destino de trabajadores migrantes de los países vecinos de Uruguay, Perú, Chile y Paraguay, lo que resulta en una población culturalmente diversa. Se realizó una lista de todas las escuelas en el área metropolitana de Buenos Aires, y para asegurarnos de contar con una muestra socioeconómicamente diversa, seleccionamos escuelas públicas y privadas tanto en los suburbios como en el interior de la ciudad. Un miembro del equipo de investigación contactó a todas las escuelas, explicando el propósito de la investigación e invitándoles a participar. Se eligieron de manera aleatoria 3 escuelas privadas y 3 escuelas públicas entre las que aceptaron participar en el estudio.

Se les entregó a niños de entre 12 y 18 años de edad un folleto con información acerca del estudio y una forma de consentimiento informado para entregar a los padres o tutores. Todos los niños que presentaron el consentimiento informado firmado el día de la encuesta participaron en el estudio. Los cuestionarios fueron completados dentro del horario escolar bajo la supervisión de un maestro, y un investigador estuvo presente para aclarar cualquier duda acerca del vocabulario utilizado en los cuestionarios o acerca de la dinámica del mismo. Dada la naturaleza personal de algunas de las preguntas y para asegurar el completo anonimato de los cuestionarios, estos fueron respondidos de manera análoga a un examen de forma que los niños no vieran las respuestas de otros compañeros.

Aplicamos el Cuestionario Pediátrico de Síntomas Gastrointestinales de Roma versión III (QPGS-RIII por sus siglas en inglés), el cual es un cuestionario validado para diagnosticar TFD en niños, basado en los criterios de Roma III14. Las preguntas incluidas se refieren a la localización, frecuencia y gravedad del síntoma gastrointestinal, al igual que a la sintomatología somática e incapacidad relacionadas. El cuestionario QPGS-RIII utilizado fue una versión traducida del inglés al español previamente validada15,16.

Debido a que existió la sospecha de una asociación entre estrés y el inicio del TFD, se creó una herramienta con el propósito de medir el estrés percibido. La encuesta incluyó varias preguntas relacionadas con la presencia de factores que probablemente podrían generar estrés en los niños. Estas preguntas se dividieron en 3 partes dentro del cuestionario. La primera parte consistió en preguntas acerca de la presencia de eventos estresantes en los últimos 3 meses, tales como divorcio de los padres, la muerte de algún familiar o la pérdida de trabajo de alguno de los 2 padres. La segunda parte consistió en preguntas acerca de abuso psicológico por parte de los padres, conocidos o de pares en cualquier momento de la vida y la tercera parte incluyó preguntas sobre la posibilidad de que el participante hubiera sufrido alguna forma de violencia física.

El tamaño mínimo de la muestra fue calculado utilizando la fórmula de Slovin17. No existen datos previos de la prevalencia de los TFD en Argentina, por lo que se utilizó una expectativa de prevalencia del 29%, la cual fue reportada por Saps et al. en Colombia en 201418. Con un 95% de intervalo de confianza, un grado del 5% de precisión absoluta, una desviación estándar de 1.96, y una tasa de abandono del 20%, se determinó el tamaño mínimo de la muestra de 396. Se utilizó la prueba χ2 de Pearson para calcular la presencia de factores estadísticamente significativos en el desarrollo de los TFD.

Se obtuvo la aprobación del Comité de Ética en Investigación del Ministerio de Salud de Argentina.

Resultados

El cuestionario fue entregado a los 562 niños y después de revisar los cuestionarios ya respondidos se descartaron 79 (14.1%) porque la edad del niño no entraba en el rango del criterio de inclusión o porque el niño no respondió preguntas relativas a sexo, tipo de escuela o si padecía de dolor abdominal.

Después de excluir a esos niños, la población total del estudio fue de 483, con 255 niños (52.8%) y 228 niñas (47.2%). De los que respondieron, 229 (47.4%) asistían a escuelas privadas y 254 (52.6%) asistían a escuelas públicas. Los participantes tuvieron un promedio de edad de 15 años (desviación estándar de 1.74, con rango de 12-18). En total, 82 niños (17%) fueron diagnosticados con un TFD, de acuerdo con los criterios de Roma III (tabla 1). La migraña abdominal fue el diagnóstico más común (16.4%), seguido del SII (7.0%), estreñimiento funcional (6.2%), y aerofagia (5.6%). Se diagnosticó incontinencia fecal funcional no retentiva en solo un niño (0.6%).

Tabla 1.

Prevalencia de los TFD

  n (%) 
Total  483 (100) 
Sin TFD  401 (83) 
TFD  82 (17) 
Vómito y aerofagia
Trastorno de rumiación  3 (0.6) 
Síndrome de vómitos cíclicos  5 (1%) 
Aerofagia  27 (5.6) 
TFD relacionados con dolor abdominal
Dispepsia funcional  7 (1.4) 
SII  34 (7) 
Migraña abdominal  79 (16.4) 
Dolor abdominal funcional  3 (0.6) 
Síndrome de dolor abdominal funcional  9 (1.9) 
Estreñimiento e incontinencia
Estreñimiento funcional  30 (6.2) 
Incontinencia fecal no retentiva  1 (0.2) 

Se comparó por sexo, tipo de escuela, y estructura familiar en niños con y sin TFD (tabla 2). Las pruebas de χ2 fueron utilizadas para calcular si existía una relación entre los factores demográficos y la prevalencia de TFD. La prevalencia de TFD fue significativamente más alta entre las niñas que entre los niños: 22.4 vs. 12.2% (razón de momios [RM] 2.8; p=0.0032). La prevalencia de los TFD también fue significativamente más alta entre los niños que asistían a escuelas privadas en comparación con los que asistían a escuelas públicas: 20.5 vs. 13.8% (RM 1.62; p=0.0499) (tabla 2).

Tabla 2.

Comparación de características entre niños con y sin TFD

  TFD
N=82 
Sin TFD
N=401 
RM  IC 95% 
Sexo
Masculino  31 (12.2%)  224       
Femenino  51 (22.4%)  177  2.08  1.28-3.39  0.0032 
Tipo de escuela
Pública  35 (13.8%)  219       
Privada  47 (20.5%)  182  1.62  1.00-2.61  0.0499 
Padres divorciados
No  77 (18.2%)  347       
Sí  5 (8.9%)  51  0.44  0.17-1.14  0.0923 
Cambio de escuela
No  72 (17.2%)  347       
Sí  9 (15%)  51  0.85  0.40-1.81  0.6733 
Suspensión de escuela
No  81 (17.3%)  388       
Sí  1 (10%)  0.53  0.07-4.26  0.5523 
Hospitalización de un familiar
No  54 (17.1%)  261       
Sí  28 (17.5%)  132  1.03  0.62-1.69  0.9225 
Muerte de un familiar
No  71 (18.1%)  321       
Sí  10 (11.9%)  74  0.61  0.30-1.24  0.1729 
Alcoholismo de padres
No  79 (17.4%)  376       
Sí  3 (14.3%)  18  0.79  0.23-2.76  0.7156 
Drogadicción de padres
No  76 (16.7%)  378       
Sí  4 (23.5%)  13  1.53  0.49-4.82  0.4673 
Agresión física de los padres
No  71 (16.9%)  349       
Sí  8 (22.9%)  27  1.46  0.64-3.34  0.3741 
Crianza negligente
No  73 (16.7%)  364       
Sí  7 (26.9%)  19  1.84  0.75-4.53  0.1865 

De los 82 niños que presentaron TFD, 25 (30.5%) tuvieron 2 o más TFD. Veintiún niños tuvieron 2 TFD: 7 cumplieron con los criterios para migraña abdominal en combinación con SII; 4 tuvieron migraña abdominal y estreñimiento funcional; a 3 se les diagnosticó migraña abdominal y aerofagia; 2 fueron diagnosticados con migraña abdominal y dispepsia funcional; un niño tuvo síndrome de dolor abdominal funcional en combinación con aerofagia; un niño tuvo SII e incontinencia fecal no retentiva; un niño tuvo dolor abdominal funcional y aerofagia; y un niño tuvo síndrome de vómitos cíclicos y SII. Cuatro niños tuvieron 3 TFD: 3 de ellos tuvieron aerofagia, migraña abdominal y SII; otro niño tuvo trastorno de rumiación, estreñimiento funcional y migraña abdominal.

Para investigar una posible relación entre el estrés y el inicio del TFD, el cuestionario incluyó varias preguntas sobre situaciones y eventos que podrían generar estrés entre los niños. El análisis estadístico no reveló diferencias significativas en la prevalencia de los TFD respecto a esas variables, algunas de las cuales se muestran en la tabla 2.

Discusión y conclusión

Hasta donde sabemos, este es el primer estudio que evalúa la prevalencia de los TFD en adolescentes argentinos utilizando los criterios de Roma. En nuestra muestra encontramos una prevalencia de TFD del 17%. A diferencia de estudios previos, la migraña abdominal fue el TFD más común con una prevalencia del 16.4%18–21. Además, encontramos que los TFD fueron significativamente más comunes en las niñas que en los niños. Nuestros datos mostraron también una prevalencia de TFD significativamente más alta en niños de escuelas privadas que en los de escuelas públicas. Al contrario de lo planteado en nuestra hipótesis, no encontramos asociación entre factores estresores y TFD.

Existen estudios similares que evalúan la prevalencia de TFD y utilizan el mismo cuestionario, realizados en otros países de Sudamérica y Centroamérica, como Colombia, Ecuador, Panamá, y El Salvador, al igual que México18,20–22. Las diferencias de prevalencia entre este estudio y los previamente publicados se muestran en la tabla 3.

Tabla 3.

Comparación de tasas de prevalencia con estudios similares

  Argentina  Colombia (18)  El Salvador (19)  Ecuador (20)  México (21) 
Edad  12-18 años  8-15 años  8-15 años  8-15 años  8-18 años 
Prevalencia TFD  17%  29%  20%  22.8%  27.3% 
Vómito y aerofagia
Síndrome de rumiación  0.6%  n/a  0.3%  0.7%  n/a 
Síndrome de vómitos cíclicos  1%  0.3%  n/a  1%  0.3% 
Aerofagia  5.6%  n/a  0.5%  2.6%  n/a 
TFD relacionados con dolor abdominal
Dispepsia funcional  1.4%  1.7%  1.8%  0.5%  n/a 
SII  7%  5.4%  3.8%  4.8%  6.4% 
Migraña abdominal  16.4%  1%  0.8%  2.4%  5.2% 
Dolor abdominal funcional  0.6%  2.7%  2.5%  2.4%  0.8% 
Síndrome de dolor abdominal funcional  1.9%  0.3%  0.5%  0.7%  n/a 
Estreñimiento e incontinencia
Estreñimiento funcional  6.4%  14%  10%  11.8%  12.6% 
Incontinencia fecal no retentiva  0.2%  1.5%  n/a  0.2%  0.3% 

De manera similar al estudio colombiano, encontramos una mayor prevalencia de TFD en las niñas18. Este hallazgo coincide con lo reportado en estudios en adultos respecto a la mayor prevalencia de TFD en mujeres en diferentes poblaciones9,23. Estas variaciones pueden estar relacionadas con diferencias hormonales entre hombres y mujeres. Chang et al. encontraron diferencias en sensibilidad gastrointestinal y respuesta fisiológica a estímulo visceral entre hombres y mujeres con SII, lo cual sustentaría la hipótesis23. De manera interesante, esta diferencia en la prevalencia de TFD entre hombres y mujeres no fue apoyada por los estudios realizados previamente en México, El Salvador y Ecuador19–21. Esta discrepancia podría estar relacionada con el hecho de que se evaluó a grupos etarios diferentes en los estudios. Nosotros investigamos a niños y adolescentes en un rango de edad de 12-18 años, con un promedio de edad de 15 años. Los estudios realizados en México, Ecuador y El Salvador fueron con niños de un rango de edad diferente, incluyendo niños de hasta 8 años de edad, lo que resultó en una población de estudio con un promedio de edad menor: 11.6, 11.8, y 12 años respectivamente19–21. El efecto de las diferencias hormonales antes mencionadas podría ser de menor relevancia en esas poblaciones más jóvenes, dado que una buena parte de las niñas evaluadas estaban en etapa de premenarquia.

Nuestros resultados muestran que los niños que asistían a escuelas privadas tuvieron un riesgo significativamente mayor de ser diagnosticados con un TFD que los que asistían a escuelas públicas, lo cual podría ser explicado por la diferencia en estilo de vida y dieta asociado a un estatus socioeconómico más elevado en los países en desarrollo. En Argentina, solamente un pequeño porcentaje de niños de familias con solvencia económica asisten a escuelas privadas, las cuales son considerablemente más caras que las escuelas públicas. Existe la sugerencia de que en los países en vías de desarrollo, las personas con un estatus socioeconómico más alto son las primeras en hacer el cambio hacia una dieta tipo occidental, con baja ingesta de fibra y mayor ingesta de grasa y azúcar, además de adoptar un estilo de vida más sedentario24. En algunos reportes se ha indicado la asociación entre varios TFD y la dieta occidental25–29. Una segunda explicación para este hallazgo es la diferencia en actitud hacia la salud de los niños. Según Levy et al., las familias que ponen demasiada atención en una enfermedad del niño podrían amplificar los síntomas y conductas relacionadas con ella30. También podría ser que los padres de los niños que crecen en condiciones económicas menos favorables se vean en la necesidad de tener múltiples trabajos y estar bajo fuerte presión por asuntos económicos, de tal forma que no pueden dedicar tanto tiempo al cuidado de lo que se percibe como una enfermedad no grave. Además, los servicios de salud de alta calidad podrían ser menos accesibles para las familias con menores recursos económicos. En contraste, las madres que no tienen necesidad de trabajar, podrían recurrir más rápidamente a los servicios de salud en clínicas privadas para la atención de los problemas funcionales de sus hijos.

Drossman ilustra cómo la fisiopatología de los TFD es multifactorial y existe una correlación entre la susceptibilidad al estrés y los síntomas gastrointestinales funcionales y los desenlaces clínicos7. Considerando esto, teníamos la expectativa de que los eventos estresores marcarían diferencias significativas en la prevalencia de TFD respecto a estas variables. Para explorar esto, incluimos en el cuestionario preguntas sobre eventos o situaciones que consideramos podrían ser generadores de estrés entre los niños. Para nuestra sorpresa, ninguna de las preguntas planteadas se asoció con una prevalencia de TFD significativamente más alta. El hecho de que el cuestionario evaluara estresores de vida, y no la cantidad de estrés percibida por cada sujeto, podría ser una posible explicación de esto. Al simplificar algo tan complicado como el estrés a la presencia de uno o varios estresores, sin considerar las habilidades de afrontamiento del niño y los muchos factores involucrados en la evaluación por parte del sujeto del evento o situación como estresante o no, podría llevar a resultados no confiables. A pesar de que no encontramos relación entre estresores y TFD, esto no prueba como falsa la relación entre el estrés percibido y los TFD. Además, utilizamos un instrumento no validado para medir el estrés, lo cual pudo haber influido en los resultados.

En nuestros análisis estadísticos asumimos que el efecto de múltiples estresores era acumulativo. Inicialmente, dividimos a los sujetos en 2 grupos: niños que hubieran experimentado hasta 2 situaciones estresoras, y niños que hubieran experimentado 3 o más situaciones estresoras. Decidimos no continuar con esa división. Primero, porque las preguntas variaban significativamente con relación a la gravedad. Por ejemplo, una de las preguntas estaba relacionada con reprobar un examen, mientras que otra estaba relacionada con una muerte en la familia. Segundo, porque los niños, como todas las personas, afrontan el estrés de distinta forma. Algo que puede ser una causa de una enorme cantidad de estrés para un niño (reprobar un examen) puede ser completamente irrelevante para otro. Por lo tanto, no era confiable sumar estos factores como si tuvieran el mismo peso para cada niño.

De forma interesante, encontramos una prevalencia muy alta de migraña abdominal en el presente análisis, lo cual coincide con lo reportado en otros estudios. Un estudio realizado por Baber et al. encontró una prevalencia de migraña abdominal del 23.1% aplicando los criterios de Roma III en una cohorte de niños estadounidenses31. Sin embargo, Saps et al. encontraron una prevalencia del 10% en su estudio con niños escolares colombianos18. Dado que la migraña abdominal no es comúnmente observada en la práctica clínica, este hallazgo debería ser interpretado con cautela. La alta prevalencia de migraña abdominal en nuestro estudio podría estar relacionada con el hecho de que las preguntas del QPGS-RIII relativas a este padecimiento podrían ser inespecíficas. Esto fue descrito en un estudio que demostró que en comparación con diagnósticos realizados por gastroenterólogos pediátricos expertos, un gran número de niños que presentaban un TFD con predominancia de dolor abdominal eran clasificados erróneamente con migraña abdominal al utilizar el QPGS-RIII32. Por ejemplo, es posible que se haya considerado erróneamente que niños que sufrieron 2 episodios de gastroenteritis en un lapso de 12 meses cumplían con los criterios de Roma III, si presentaban dolor abdominal severo por una hora o más, interfiriendo con sus actividades diarias y con náuseas y vómito asociados. Además, Los criterios de Roma III indican que no debe existir evidencia de un proceso inflamatorio, anatómico, metabólico o neoplásico que pueda explicar los síntomas del sujeto, pero esto no es fácil de responder por un niño a través de un cuestionario, por lo que puede haber sesgos. En consecuencia, la prevalencia general de TFD podría ser sobreestimada33, por lo que los criterios de Roma IV han tomado esto en consideración y han modificado los criterios de diagnóstico para la migraña abdominal8.

En el presente estudio el segundo TFD más común fue el SII, el cual fue diagnosticado en el 7% de la población del estudio. Esta tasa es comparable a la de estudios realizados en escuelas sudamericanas que utilizaron los criterios de Roma III (tabla 2). La similitud en los hallazgos entre niños de diferente ubicación geográfica, grupo étnico, cultura, clima y medio ambiente es de interés para realizar mayores estudios.

Uno de los criterios esenciales para el diagnóstico de los TFD de acuerdo a los criterios de Roma III es la ausencia de evidencia de enfermedades orgánicas que pudieran explicar los síntomas del niño. Una de las limitaciones de nuestra investigación es la falta de información respecto al estado de salud y exploración física completa de los niños que respondieron el cuestionario. Sin embargo, el hecho de que las enfermedades gastrointestinales orgánicas en ese grupo etario no son comunes, con una prevalencia de menos del 1%, hace poco probable que esto haya influenciado nuestros resultados34. Aunque la población de nuestro estudio fue comparable con la de otros estudios relativos a la prevalencia de TFD pediátricos basados en población, el número de niños con TFD fue pequeño, y una muestra de mayor tamaño incrementaría la confiabilidad de nuestros resultados. Además, seleccionamos una muestra específica de niños de Buenos Aires, y los resultados podrían no ser representativos del resto de Argentina. Finalmente, se ha demostrado en estudios anteriores que la prevalencia de los TFD se ve afectada por variaciones estacionales35,36. Buenos Aires tiene un clima con estaciones diferenciadas y los datos fueron recogidos solamente durante agosto y septiembre, durante el invierno. La realización del mismo estudio durante otra estación podría llevar a resultados diferentes.

En conclusión, encontramos una alta prevalencia de TFD en niños y adolescentes que viven en Buenos Aires, Argentina. En nuestra población, el 17% de los niños escolares cumplió con los criterios para al menos un TFD. La migraña abdominal fue el TFD más común, aunque tenemos la sospecha de que el número de casos fue una sobreestimación. En nuestra población, encontramos que los niños que asisten a escuelas privadas tuvieron significativamente más TFD que los niños en escuelas públicas. Nuestros resultados muestran también que las niñas padecen TFD significativamente más que los niños. Estos resultados son comparables a los publicados anteriormente de estudios realizados en otros países sudamericanos.

Financiación

No se recibió patrocinio de ningún tipo para llevar a cabo este artículo/estudio.

Responsabilidades éticasProtección de personas y animales

Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.

Confidencialidad de los datos

Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes.

Derecho a la privacidad y consentimiento informado

Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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