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ARTÍCULO ORIGINAL
DOI: 10.1016/j.rgmx.2018.02.015
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Detección de tumores neuroendocrinos pancreáticos: 23 años de experiencia
Detection of pancreatic neuroendocrine tumors: 23 years of experience
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M.J. Varas-Lorenzoa,b,f, E. Cugatc, J. Capdevilad, E. Sánchez-Vizcaíno Menguale,
Autor para correspondencia
elenasnchz020@gmail.com

Autor para correspondencia. Paseo Manuel Girona, 33 08034 Barcelona (España). Teléfono:+34 935522799. Fax:::::+34 935522767.
a Servicio de Aparato Digestivo, Hospital Sanitas CIMA, Barcelona, España
b Unidad de Gastroenterología y Hepatología, Hospital Universitario Teknon Quirón Salud, Barcelona, España
c Servicio de Cirugía General-Aparato Digestivo, Hospital Universitario Teknon Quirón Salud, Barcelona, España
d Instituto Oncológico, Hospital Universitario Teknon Quirón Salud, Barcelona, España
e Unidad de Investigación Clínica, Hospital CIMA Sanitas, Barcelona, España
f Facultat de Ciencias de la Salud, Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Barcelona, España
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Under a Creative Commons license
Recibido 01 octubre 2017, Aceptado 20 febrero 2018
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Tabla 1. Diagnóstico por imagen empleado en la serie de 70 casos
Tabla 2. Tratamientos efectuados en la serie de 70 casos
Tabla 3. Series comparadas con la serie actual
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Resumen
Introducción y objetivos

Los tumores neuroendocrinos generan un gran interés científico, dada la dificultad de su diagnóstico y tratamiento. A pesar de ser relativamente raros (<1/100,000 individuos, 1-2% de las neoplasias digestivas) e indolentes, no se debe olvidar que, en última instancia, son potencialmente malignos. En los últimos años, se ha observado un incremento en el número de tumores diagnosticados.

El objetivo del estudio fue la actualización de una serie publicada de 19 casos con sospecha de tumor neuroendocrino pancreático, con otros 51 casos actuales, para el estudio y comparación de los nuevos resultados tanto con la serie anterior como con otras publicadas recientemente en España, Estados Unidos, China e India.

Material y métodos

Serie retrospectiva, multicéntrica de 70 pacientes (19 publicados en 2011) recopilados a lo largo de 23 años. Variables analizadas: edad, sexo, sintomatología, tamaño, localización, metástasis, diagnóstico final y cirugía, entre otras.

Resultados

Edad media de 55 años; 60% hombres; localización: cabeza (28.5%) y cola (27.1%); tamaño medio 3,9cm (0,2-10cm); no funcionantes el 71.4%; metástasis en el 32.8% (100% hepáticas), operados el 74.2% y supervivencia actuarial del 75%.

Conclusiones

Se observan diferencias entre la serie anteriormente publicada y los resultados actuales, con un incremento del porcentaje de incidentalomas y de tumores no funcionantes, pero sin variación en la tasa de supervivencia global. Con otras series actuales, las diferencias (edad, sexo y localización tumoral) dependen del país donde se han recopilado los casos. Este incremento podría relacionarse con el aumento del diagnóstico por la imagen y con la mayor la sensibilidad de los dispositivos.

Palabras clave:
Tumores neuroendocrinos pancreáticos
Ultrasonografía endoscópica
Punción aspiración con aguja fina guiada por ecoendoscopia
Abstract
Introduction and aims

Neuroendocrine tumors are of great scientific interest, given that they are difficult to diagnose and treat. Despite being relatively rare (< 1/100,000 individuals, 1-2% of the gastrointestinal neoplasias) and indolent, their potential malignancy must not be forgotten. An increase in the number of diagnosed tumors has been observed in recent years. The aim of the present study was to update a published case series of 19 patients suspected of presenting with pancreatic neuroendocrine tumor with 51 current cases, to study and compare the new results with those of the previous case series, as well as with other recent publications from Spain, the United States, China, and India.

Materials and methods

A retrospective, multicenter case series was conducted on 70 patients (19 cases published in 2011), whose data has been collected over a period of 23 years. The variables analyzed were: age, sex, symptomatology, tumor size, location, metastasis, final diagnosis, and surgery, among others.

Results

Mean patient age was 55 years and 60% of the patients were men. Disease location was the pancreatic head in 28.5% of the patients and the tail in 27.1%, mean tumor size was 3.9cm (0.2-10cm), 71.4% of the patients had non-functioning tumors, 32.8% had metastases (100% to the liver), 74.2% of the patients were operated on, and actuarial survival was 75%.

Conclusions

Differences were observed between the previously published case series and the current results. There was an increase in incidentalomas and non-functioning tumors, but no variation in the overall survival rate. The differences with other case series (age, sex, and tumor location) were dependent on the country where the cases were compiled. The increase in tumors could be related to a higher number of diagnoses made through imaging studies and to the greater sensitivity of the devices employed.

Keywords:
Pancreatic neuroendocrine tumors
Endoscopic ultrasound
Endoscopic ultrasound-guided fine needle aspiration
Texto Completo
Introducción y objetivos

La primera descripción de un tumor neuroendocrino pancreático (TNEP) la hicieron en 1927 Wilder et al. en un caso clínico publicado en JAMA1. Son tumores poco frecuentes con un índice de detección estimado<1/100,000 individuos2, lo que corresponde al 1-2% de las neoplasias pancreáticas3. No obstante, despiertan gran interés científico debido a la dificultad de su diagnóstico y tratamiento. Pueden hallarse fortuitamente en al menos 0.5-1.5% de las autopsias, debido a que en su mayoría son asintomáticos2.

La mayoría de los TNEP son esporádicos, pero estos pueden estar asociados a síndromes hereditarios, incluyendo la neoplasia endocrina múltiple de tipo 1 (NEM-1), el síndrome de von Hippel Lindau, neurofibromatosis de tipo I y la esclerosis tuberosa2.

Los TNEP se dividen en 2grandes grupos: funcionantes —tumores asociados a un síndrome secundario a la secreción ectópica de sustancias biológicamente activas— y los no asociados con un síndrome o no funcionantes (TNEP-NF)4, que corresponden al 50-75% de todos los TNEP1.

Los TNEP suelen ser indolentes, aunque no debe olvidarse que, en última instancia, son potencialmente malignos. Son de crecimiento más lento y con un mejor pronóstico, incluso con metástasis, que los tumores ductales del páncreas. El mejor tratamiento es la cirugía, siempre que el tumor sea resecable5.

Las tasas de supervivencia global a los 5 años oscilan entre el 30% para los TNEP-NF, y el 97% para los insulinomas benignos, que son de tipo funcionante6. En los últimos años se ha detectado un incremento en la incidencia, como ha sucedido en Estados Unidos en las 2últimas décadas, probablemente debido al incremento en la detección fortuita de tumores asintomáticos en estudios de imagen y endoscópicos realizados para la detección de otras enfermedades4.

El objetivo del estudio fue la actualización de una serie publicada de 19 casos con sospecha de TNEP7, con otros 51 casos actuales, para el estudio y comparación de los nuevos resultados tanto con la serie anterior como con otras similares publicadas recientemente en España8-10, Estados Unidos11, Japón12, China11,13 e India14.

Material y métodos

Serie retrospectiva, multicéntrica de 70 pacientes con TNEP detectado fortuitamente o durante evaluación de dolor abdominal y diarrea (19 de los cuales fueron publicados en una serie anterior), recopilada durante 23 años (de 1994 a 2017).

Para llevar a cabo el estudio, se realizó una revisión de las historias clínicas, siguiendo los protocolos establecidos para el acceso a los datos y la gestión de los registros clínicos, a partir de la acreditación del equipo investigador por el Departamento de Seguridad Informática, para acceder a la historia clínica informática mediante un código de usuario y contraseña.

Las variables analizadas fueron: edad, sexo, sintomatología, métodos de imagen utilizados, tamaño, número de lesiones, localización, presencia de metástasis, cirugía como tratamiento, complicaciones postoperatorias, tratamientos complementarios, supervivencia y diagnóstico definitivo.

Para la detección y el diagnóstico de los tumores se emplearon tanto técnicas de imagen como análisis de laboratorio. El método estándar de oro para establecer el diagnótico fue la anatomía patológica. Entre las técnicas de imagen empleadas, la ecografía convencional abdominal (US), la ultrasonografía endoscópica (USE) y la tomografía axial computarizada (TAC) (figs. 1 y 2) fueron las que detectaron la mayoría de los tumores fortuitos. La TAC abdominal, la resonancia nuclear magnética (RNM), y la punción aspiración con aguja fina guiada por ecoendoscopia (USE-PAAF) se emplearon para el diagnóstico definitivo.

Figura 1.
(0,23MB).

Imagen de tumor neuroendocrino no funcionante (TNEP-NF) por ultrasonografía endoscópica (USE).

Figura 2.
(0,21MB).

Tumor carcinoide pancreático en proceso uncinado por tomografía axial computarizada (TAC).

En los tumores no funcionantes o en los casos en los que hubo duda sobre el tumor, para confirmar el diagnóstico, se practicó una USE-PAAF. Se emplearon mayoritariamente agujas 22 G, con un intervalo de 1-3 pases y un promedio de 2biopsias por tumor.

A las muestras obtenidas por USE-PAAF, se les realizó un estudio citológico e inmunocitoquímico con una tinción histológica para la cromogranina A (fig. 3), enolasa neuroespecífica, gastrina, insulina, péptido intestinal vasoactivo, polipéptido pancreático y serotonina y se valoró el índice ki-67 (K2 Leica Microsystems, Barcelona, España) para obtener el grado del tumor (fig. 4). El número de células tumorales de tinción nuclear contadas fue>500 células en cada sección (400X). Para el análisis del ki-67 se siguieron las directrices de la OMS 2010, basadas en el valor del índice ki-67 y el recuento mitótico, que los clasifica en tumores bien diferenciados o de grado 1 (G1) y de grado 2 (G2), con un patrón sólido, trabecular, o patrón glandular y TNEP mal diferenciados o de grado 3 (G3), lo que facilitó la toma de decisiones para el mejor tratamiento y seguimiento del paciente.

Figura 3.
(0,19MB).

Inmunocitoquímica para cromogranina A x400.

Figura 4.
(0,27MB).

Citología obtenida por aguja fina guiada por ultrasonografía endoscópica (USE-PAAF). (Diff Quik x400).

Los tratamientos empleados fueron la cirugía laparoscópica o cirugía abierta, la quimioterapia, el octeotride, el interferón, la radioterapia, la quimioembolización o el everolimus, según el tipo, localización y grado del tumor y la presencia de metástasis.

Cuando un tumor fue resecable y, de acuerdo con la TAC más la USE, las características clínicas y morfológicas fueron coherentes, se practicó cirugía laparoscópica o cirugía abierta, según las características de cada caso. Al ser un estudio retrospectivo de 23 años, en los primeros casos se realizó cirugía abierta y en los últimos años todos se resolvieron con cirugía laparoscópica.

Análisis estadístico

El análisis de los datos se llevó a cabo mediante un paquete estadístico SPSS 11.5 para Windows. La mediana, media, desviación estándar y porcentajes se calcularon mediante fórmulas específicas.

Principios éticos

El estudio se realizó de acuerdo con los principios de la Declaración de Helsinki (última versión) y de las buenas prácticas clínicas.

Resultados

En total se estudiaron 70 casos, en los que el resultado de las variables analizadas fue: edad media de presentación de 55±14 años (rango: 13-84 años); por sexos: 60% (42/70) fueron hombres y 40% (28/70) mujeres. Con relación a los síntomas, el 90% (18/20) de los pacientes con tumores funcionantes presentaron dolor abdominal y diarrea, sospechándose TNEP, por lo que se procedió a practicar técnicas de imagen para localizar dichos tumores; el 20% (4/20) tenían hipoglucemia y el 100% de los incidentalomas (28/70, 40%) estaban asintomáticos.

La TAC abdominal, como las demás técnicas de imagen, se utilizó para localizar el tumor en los pacientes sintomáticos, y fue un hallazgo incidental en los asintomáticos. Se empleó en 63 casos (90% de la serie), con una sensibilidad del 90% (57/63) (fig. 2). La USE-PAAF se practicó en el 43% (30/70) de los pacientes, con una sensibilidad diagnóstica del 94% (28/30). La USE tuvo una sensibilidad del 85% (28/33) y la USE-PAAF del 94% (28/30) (tabla 1). La USE-PAAF se utilizó en los casos en los que hubo dudas diagnósticas (30/70, 43%). A las muestras obtenidas por USE-PAAF, se les realizó una citología y estudio inmunocitoquímico y en el 80% (24/30) de los casos se evaluó el índice ki-64: se obtuvo una sensibilidad diagnóstica del 83,3% (20/24) y una concordancia con el ki-67 de la pieza quirúrgica también del 83,3% (10/12 operados).

Tabla 1.

Diagnóstico por imagen empleado en la serie de 70 casos

Método diagnóstico  Casos diagnosticados/total casos  Sensibilidad diagnóstica en % 
Arteriografía  2/3  66 
Biopsia de papila  3/3  100 
US  15/20  75 
TAC  57/63  90 
RM  12/10  67 
Octreoscan  6/12  50 
PET-TC  6/7  86 
USE  28/33  85 
USE-PAAF  28/30  94 
USI  2/2  100 

PET-TC: tomografía por emisión de positrones; RM: resonancia magnética; TAC: tomografía axial computarizada; US: ecografía abdominal; USE-PAAF: punción con aguja fina guiada por ultrasonografía endoscópica; USE: ultrasonografía endoscópica; USI: ultrasonido intraoperatorio.

El tamaño medio de los tumores fue de 3.9cm (rango 0.2-10). En el estudio se incluyeron 70 pacientes y el número de tumores fue de 70. La localización de los tumores fue de 20 casos (28.5%) en la cabeza pancreática, 19 casos (27.1%) en la cola, 16 casos (22.8%) en el cuello-cuerpo, 5 casos (7.1%) en el proceso uncinado, 5 casos (7.1%) en la pared gastroduodenal y 3 casos (4.2%) en la papila. En 2 casos (2,8%) no se logró conseguir localizar el tumor, habiendo realizado US, TAC, RNM y USE.

Seis de los tumores fueron quísticos (6/70, 8.5%) y 23 tumores (23/70, 32.8%) presentaron metástasis hepáticas.

El tratamiento más empleado fue la cirugía laparoscópica o cirugía abierta, que se llevó a cabo en el 74.2% de los pacientes (52/70), en el 13.4% de los cuales (7/52) hubo complicaciones postoperatorias que se presentaron como fístulas, pancreatitis, pseudoquistes y colecciones abdominales. En los insulinomas se llevó a cabo una enucleación, sin reportar complicaciones. Se trataron con terapia médica aquellos pacientes que presentaron enfermedad metastásica (23/70, 32.8%). Se trataron con quimioterapia el 25.7% de los pacientes (18/70), con octeotride el 12.8% (9/70), con interferón el 4.2% (3/70), con radioterapia el 2.8% (2/70), con quimioembolización el 2.8% (2/70) antes de la cirugía (1/2, 50%) o después de la cirugía (1/2, 50%) y el 1.4% recibió everolimus (1/70) (tabla 2).

Tabla 2.

Tratamientos efectuados en la serie de 70 casos

Tratamientos  N.°: 70 
Cirugía  52  74 
Quimioterapia  18  26 
Octeotride  13 
Interferón 
Radioterapia 
Quimioembolización 
Everolimus 

El promedio del tiempo de seguimiento fue de 36 meses y la supervivencia en el momento de finalizar el estudio fue del 75.7% (53/70). A los pacientes no operados (25.7%, 18/70), se les efectuó un seguimiento semestral. Los pacientes fallecidos (24.2%, 17/70) empezaron con ictericia obstructiva o presentaban enfermedad metastásica.

En el diagnóstico definitivo se pueden definir 3grupos:

  • -

    TNEP-NF: el 71.4% (50/70) de los casos.

  • -

    TNEP funcionantes: el 28.5% (20/70), de los que el 5.7% (4/20) fueron insulinomas, el 15.7% (11/20) tenían síndrome de Zollinger-Ellison por gastrinomas, el 2.8% (2/20) glucagonomas, el 1.4% (1/20) somatostatinoma, el 4.2% (3/20) carcinoide (uno con síndrome carcinoide-like). El 2.8% (2/70) de los tumores presentaron secreción hormonal múltiple.

  • -

    NEM-1: 11,4% (8/70): 2casos fueron no funcionantes y 6casos, funcionantes (un insulinoma, 4 gastrinomas, un glucagonoma).

El 40% (28/70) fueron incidentalomas.

Finalmente, se asociaron a otros tumores benignos o malignos 9 pacientes (9/70, 12.8%). Hubo una concordancia del 87.1% (61/70) entre la sospecha inicial y la confirmación diagnóstica de TNEP.

Se elaboró una tabla para la comparación de los resultados obtenidos en las distintas series (tabla 3). El análisis de los datos se expone en la discusión.

Tabla 3.

Series comparadas con la serie actual

Autor  N.° de casos  Edad media (años)  Sexo (H) en %  Localización predominante en %  Tamaño medio (cm)  No funcionantes  Incidental  Metástasis  Cirugía  Supervivencia 
Varas7, España 2011  19  51  73  Cabeza 47  2.0  37  20  37  73  73.6% actuarial 
Sánchez10,España 2016  95  47.6  47  Cuerpo-cola 51.5  3.0  59  66  100% TNEP bien diferenciados a los 5 años; 65.8% a los 85.3 meses 
Cienfuegos9, España 2016  79  55  50,6  Cuerpo-cola 69.5  3.2  73  44  100  90% estadio I
100% estadio II;100% estadio III;69.6% estadio IV a los 5 años 
Serie actual, España 2016  70  55  60  Cuerpo-cola 49.9  3.9  71  40  32.8  74  75% actuarial 
Shiba12, Japón 2012  100  55  49  Cabeza 54  86  25 GI 43 G2  100  TNEP G1 91%; TNEP G2 69%; TNEP G3 10% 
Han13, China 2014  104  50  50  Cuerpo-cola 57.7  3.5  74  27  98  93% a los 5 años 
Chheda14, India 2015  70  55.5  79,6  Cabeza 55 TNEP-NF  87  77  34  90% TNEP-F al año; 94% TNEP-NF al año; 100% TNEP-F a los 5 años; 84% TNEP NF a los 5 años 
Zhu11, China 2016  527  46  41  Cabeza 54.9 TNEP-NF 47.3 TNEP-F  4.0 TNEP-NF  39.7  28  90.5  91.1% TNEP-NF; 95.8% TNEP-F a los 5 años 
Atiq15, EE. UU. 2012  81  58  50,6  Cabeza 42  2.75  91.4  46.9  38.3  60% 
Zhu11, EE. UU. 2016  450  56  49  Cuerpo-cola 65.2 TNEP-NF 69.6 TNEP-F  3.0 TNEP-NF  76.70  38.4  100  93.3% TNEP-NF; 96.7% TNEP-F a los 5 años 

H: hombre; TNEP-F: tumor neuroendocrino pancreático funcionante; TNEP-NF: tumor neuroendocrino pancreático no funcionante.

Discusión y conclusiones

La serie analizada incluye 19 pacientes que fueron reportados en una serie publicada en 20117. La idea de completar esta nueva serie, incluyendo nuevos pacientes, surge por el incremento en el diagnóstico de TNEP observado en los últimos años, por lo que se quiso valorar si había algún cambio en los tumores más recientemente diagnosticados que hiciera que los resultados de la serie pudieran variar. En la serie actual, de los 70 casos incluidos en el estudio, 51 (71.43%) se diagnosticaron en los últimos 8 años, lo que representa el 34.8% del periodo total de 23 años que duró la recopilación de la serie. Esta observación coincide con los estudios publicados, en los que se menciona este incremento en la incidencia de estos tumores8.

Uno de los motivos que pueden haber favorecido este incremento es la cada vez más extendida disponibilidad de técnicas de imagen en las consultas médicas, como el ecógrafo, para su utilización como método exploratorio habitual, y el incremento de los estudios de imagen y endoscópicos realizados para el cribado de otras enfermedades. Es en estas exploraciones cuando se detecta, generalmente de forma fortuita, la presencia de un TNEP. Posteriormente, su diagnóstico definitivo se deberá realizar mediante técnicas de imagen más complejas como la TAC abdominal o la RNM y, en los casos dudosos que requieran análisis citológicos o inmunocitoquímicos para su confirmación y gradación, se habrá de obtener una muestra por USE-PAAF.

Al comparar nuestra serie actual con la publicada en 20117, vemos que el porcentaje de incidentalomas se duplica: fue del 20% en la primera serie y del 40% en la actual. También se observa un incremento en el porcentaje de tumores no funcionantes diagnosticados (del 37% en la serie de 2011 y al 71.4% en la actual). Estos datos apoyarían el hecho de que el aumento del número de tumores diagnosticados se debe al aumento de hallazgos fortuitos y que mayoritariamente se trata de tumores no funcionantes, no sintomáticos. Lo que no se observa es un incremento en la tasa de supervivencia actuarial, con un porcentaje muy similar en ambas series: 74 y 75.7%, respectivamente. Si la comparamos con otras series publicadas también en España, como la de Cienfuegos et al.9, vemos que el porcentaje de incidentalomas es incluso algo superior (44%) y que existe una concordancia en variables como la edad y el sexo predominante, el tamaño medio es algo menor (3.2 vs. 3.9cm) y en la localización hay mayor predominio de tumores localizados en el cuerpo-cola (69.5 vs. 49.9), pero al comparar ambas series con la publicada en 2016 por Sánchez et al.10, vemos que no es coincidente. En su serie, la media de edad es inferior (47 vs. 55 y 55 años, respectivamente), apenas hay diferencia por sexos (47% hombres), el porcentaje de no funcionantes es menor (59 vs. 73 y 71%), pero la localización del tumor primario en el cuerpo-cola es similar a nuestra serie (51.5 vs. 69.5 y 49.9%) (tabla 3).

Si la comparamos con series recopiladas en Estados Unidos, vemos que la media de edad es similar (56 y 58 años respectivamente), pero no existe un predominio por sexos y la localización del tumor primario es diferente según la serie. En estudios realizados en China y Japón11-13, la edad media es similar a las series españolas y norteamericanas y apenas existe un predominio por sexos, igual que en la series realizadas en Estados Unidos11,15 y el predominio de la localización del tumor primario es en la cabeza. Estos resultados señalaban que los TNEP en los países de Asia del este podrían ser diferentes11. Al compararla con la serie de Chheda et al.14 (India, en 2015), vemos que hay un marcado predominio de hombres (79.6%), una media de edad de aparición de 55.5 años, que es muy similar a la de nuestra serie (media 55 años), se observa un predominio de localización en la cabeza (56%), cifra muy similar a las de las series chinas, con un porcentaje de no funcionantes del 87% y una elevada presencia de metástasis (77%), que destaca por encima de todas las series estudiadas. Así mismo, también destaca en esta serie la baja proporción de pacientes operados (34%), cifra muy inferior a la del resto de las series, en las que es superior al 70%. Sin embargo, las cifras de supervivencia de la serie de Chheda et al. a los 5 años es elevada (84-100% según el tipo de tumor) y muy similar a las obtenidas en el resto de las series (tabla 3). Una debilidad de nuestro estudio es la de no disponer de los datos de supervivencia global a los 5 años.

Al igual que en la serie de China y Estados Unidos, en nuestra serie, los TNEP-NF tuvieron un tamaño medio similar (3.9cm) y fueron más grandes, comparados con los funcionantes (tamaño medio de 4 vs. 3cm)11. En la serie publicada en el 20117, en la que el porcentaje de no funcionantes es menor (37%), se observa que el tamaño medio de los tumores (2.0cm) es inferior al de la serie actual, en la que predominan los TNEP-NF (71%).

Las tasas de detección de estos tumores mediante US o TAC abdominal varían según los autores: en el estudio de Rösch16 fue del 30-50%. La TAC abdominal es muy precisa para la detección de los TNEP, con una sensibilidad>80%, y con capacidad para visualizar tumores de hasta 4mm. Sin embargo, la sensibilidad disminuye en tumores<2cm, comparados con tumores de mayor tamaño. En el caso de los tumores no funcionantes pero sintomáticos, que en el momento del diagnóstico suelen ser>3cm, la TAC puede alcanzar una sensibilidad del 100%17. Cuando la TAC no puede localizar el TNEP, la USE tiene una tasa de detección media del 90% (rango 77-100%) de los casos18. Según varios trabajos publicados, la USE supera a la TAC con multidetector19, hecho que no se vio en nuestro estudio, en el que la TAC abdominal fue más sensible (90%) que la USE (85%) (tabla 1).

Nuestro grupo publicó una revisión retrospectiva de 55 enfermos con sospecha de TNE a los que se les practicó USE radial o sectorial, y en los que se detectaron 42 tumores en 40 casos, se realizó USE-PAAF en 26 casos y hubo confirmación histológica en 9 casos, con una sensibilidad del 100%20. En la serie actual ha sido del 94%.

A pesar de que la mayoría de los TNEP son lesiones sólidas, 6tumores fueron quísticos (8.5%) con márgenes lisos y realce periférico en fase arterial y portal. En general, es difícil diferenciar un TNEP quístico de otra lesión quística pancreática y las pruebas de imagen tienen una tasa de diagnóstico erróneo aproximado del 43%, según la serie descrita por Singhi21.

Con relación a la presencia de metástasis, el 32,8% (23/70) de los tumores presentaron metástasis en el momento del diagnóstico, hallazgo similar al descrito en la serie publicada en 2011, en la que fue del 37% (7/19 casos)7. Fischer y Cherenfant reportaron una incidencia de carcinoma y metástasis sistémicas y nódulos linfáticos entre 13 y 25%, respectivamente, en tumores incidentales<2cm22,23. Algunos autores consideran que en los TNEP funcionantes hay una estrecha relación entre el tamaño tumoral y el riesgo de metastatizar, que se incrementa en los>2cm24,25. En un estudio epidemiológico realizado en Estados Unidos y publicado en 2008, las cifras fueron de 32 a 73% y los casos eran metastásicos en el momento del diagnóstico5. Las metástasis más frecuentes son en el hígado (98%), que fue del 100% en nuestra serie. Otros órganos menos afectados incluyen: hueso (20%), retroperitoneo (12%) y cavidad abdominal (11%)26. Según la literatura, la mayoría de estos tumores se presentan con metástasis (60%) o con enfermedad localmente avanzada (21%)27.

La resección quirúrgica es el tratamiento de elección incluso para aquellos encontrados como hallazgo incidental: debe ser realizada por equipos experimentados en cirugía pancreática, excepto en pequeños TNEP-NF (<2cm), en los que la intervención quirúrgica tiene que valorarse tomando en cuenta la morbimortalidad del paciente28. El papel de la cirugía de rutina es controvertida en los pacientes NEM-1 y con síndrome de Zollinger-Ellison, porque en estos los tumores casi nunca remiten sin resecciones extensas (operación de Whipple)2. En estadios avanzados (IV) la resección quirúrgica debe ser combinada con resección curativa (R0) de las metástasis, siempre que sea posible en un contexto de tratamientos multimodales, tales como la quimioembolización y la quimioterapia3.

Se podría concluir que en las series de TNEP actuales se observan variaciones poblacionales en cuanto al sexo y localización, pero con coincidencias en el tipo de tumor predominante y tamaño y que en todas ellas las cifras de supervivencia globales son elevadas y muy similares. Con respecto a la serie anteriormente publicada, se observa un aumento en la incidencia de los TNEP detectados de forma incidental, en el porcentaje de los tumores no funcionantes y en el tamaño medio de los tumores. Esto podría relacionarse con el aumento en la utilización de pruebas de imagen para el diagnóstico clínico y con la mayor la sensibilidad de la tecnología actual, pero no se observa un incremento de las tasas de supervivencia actuarial. No obstante, deberían realizarse más estudios comparativos en el tiempo y a nivel poblacional.

Responsabilidades éticasProtección de las personas y los animales

Los autores declaran que no se realizaron experimentos en seres humanos o animales para este estudio.

Confidencialidad de los datos

Los autores declaran que en este artículo no aparecen datos de pacientes.

Derecho a la privacidad y consentimiento informado

Los autores declaran que no aparecen datos de pacientes en este artículo.

Financiación

No se recibió apoyo financiero en relación con este artículo.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener conflicto de intereses.

Agradecimientos

A los doctores Gornals J., Loras C., Alastrué A., Díez Caballero A., Artigas V., Sanfeliu E., Romera N., Cruz M., Cerdá P. y Montenegro A, por su contribución en los pacientes estudiados.

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